Presentación (II)
22 October, 2006 por Feisar
Saludos a todos, soy Feisar y quiero daros la bienvenida a The Big Mac, un blog sobre el mundo del mac en el que comentaremos, de manera entendible por todos, las noticias más relevantes o curiosas que se sucedan en el ámbito de Apple.
Comenzaré hablándoos de porqué soy maquero y como he “llegado hasta aquí”.
El primer contacto que tuve con un ordenador fue allá por el año 92, con un 386 de 33 mhz que tenían mis tíos. Lo primero que aprendí fue, como todo chaval que no alcanzaba aun los 10 años, a jugar. Fue un primer, pero importante contacto con los ordenadores.
Poco a poco me fui interesando mucho más por lo que podía hacer aquel aparato del que hasta entonces solo sabía que me permitía jugar a videojuegos. Lo primero que aprendí fue a poner un juego (era la época del MS-DOS), pero pronto empecé a interesarme por lo que realmente podía hacer por mi aquella máquina tan emocionante.
Poco después me interesaba por el hardware, y poco a poco fui aprendiendo, gracias a mi tío, los entresijos de los PCs tanto en software como en hardware, aprendiendo todo lo que realmente podía hacerme falta dentro de este mundillo. Desde aquel momento supe que mi destino iría ligado a la informática, y es por lo que actualmente estudio la carrera de Ingeniería Técnica en Informática de Sistemas en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
¿Y dónde encajan los macs en todo esto? Pues sencillo. Desde pequeño, siempre oía a mi tío hablar de los macs como unas máquinas increíbles, pero que sólo eran para uso profesional. Los macs siempre despertaron un gran interés en mi, pero era muy difícil poder acceder a alguno.
Mi primer contacto con un mac, aunque parezca lamentable, fue en un Corte Inglés. Por aquel entonces lo más nuevo de Apple era el iMac, y por supuesto su sistema operativo era el Mac OS (no recuerdo si 8 o 9, lo cierto es que estaba tan flipado con poder tocar uno que ni me paraba a mirarlo). Desde aquel momento quise tener uno.
A medida que pasaba el tiempo, y con Internet ya en casa, los mitos y leyendas sobre los macs fueron convirtiéndose en admiración por mi parte, hasta el punto de admirar con ojos de enamorado una de las mejores creaciones de la ingeniería moderna, el Powerbook G4. Ya en el instituto babeaba, junto con un amigo, por lo flipante que era. Recuerdo que era la época del Powerbook Titanium, pero seguimos soñando con él hasta que finalmente Apple se superó con el Powerbook Aluminio. Comprar un mac, y especialmente un Powerbook, se convirtió desde aquel entonces en un verdadero sueño.
Fue precisamente mi colega, y ya en la universidad, el primero en comprar un mac. Y sí, fue nuestro idolatrado Powerbook Aluminio. Fue entonces cuando realmente pude probar un mac “de verdad”. No pasaron muchos meses hasta que tuve el mío. Así es, finalmente tanto mi amigo como yo cumplimos nuestro sueño informático, tener un Powerbook (en concreto de 15″, aunque esperaba el de 17″).
El porqué de mi decisión fue muy claro, el Powerbook era el portátil más alucinante que jamas había visto hasta la fecha, no sólo por su diseño o su peso, sino por su practicidad y por su calidad de construcción. Desde que lo vi supe que no era “un portátil mas”. Pero lo verdaderamente bueno no estaba fuera, sino dentro. Sin embargo, una razón mucho más poderosa fue que estaba definitivamente harto de los PCs. Linux es un sistema operativo que nunca terminas de tener a punto, y Windows tiene más agujeros que un colador. Estaba cansado de los errores, de los cuelgues, de las aplicaciones “cutres” y de ver como mi ordenador, incomprensiblemente, se volvía mas lento o se llenaba de porquería de Internet, sin haber hecho absolutamente nada. Y lo peor no me pasaba a mi, sino que lo veía en los ordenadores que mucha gente me dejaba para que se lo arreglase. Y es cuando realmente, apareció ante mi la salvación.
El Mac OS X es, sin duda, EL sistema operativo. No he usado ningún sistema operativo que sea tan rápido, estable y seguro. La sensación de poder navegar por Internet sin tener miedo al spyware o a cualquier tipo de “código malicioso” es realmente una gozada y la facilidad para hacer la mayoría de las tareas cotidianas es simplemente sorprendente, y todo siempre con una interfaz agradable y fluida con efectos que se mueven tan suave como la seda.
Pero lo mejor de todo es que es el sistema operativo más sólido que he tenido la suerte de probar, ya que tiene todo lo mejor de Linux pero sin amargarte la vida, y el paquete de software que incluye es realmente increíble, ya que con el iLife puedes hacer millones de cosas como crear música, vídeos, dvds, webs… es una pasada. Hasta que no tuve mi mac, realmente no desapareció de mi la idea de que los macs eran sólo para “profesionales” ya que me daba todo lo que, como usuario normal, podía necesitar, sin renunciar a la profesionalidad que siempre les ha caracterizado.
Ahora, mi Powerbook es mi ordenador de todos los días y no lo cambio por nada del mundo. Nunca he tenido ningún problema con mi mac, y creo que mi próximo ordenador volverá a ser un mac, palabra de switcher satisfecho
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